El reino animal agrupa a varios millones de especies descritas, desde invertebrados microscópicos hasta grandes mamíferos terrestres. Cada grupo zoológico ocupa un nicho ecológico preciso, moldeado por millones de años de evolución. Comprender la diversidad animal es, ante todo, entender cómo las especies interactúan entre sí, con su entorno y con las amenazas sanitarias que hoy pesan sobre la fauna salvaje.
Vigilancia sanitaria de los animales salvajes: el enfoque «Una sola salud»
La salud de la fauna salvaje no se limita a la conservación de las especies amenazadas. Afecta directamente la salud humana y la de los animales domésticos. Este es el principio del marco «Una sola salud», que vincula la epidemiología veterinaria, la medicina humana y la ecología.
La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) publicó en septiembre de 2026 directrices dedicadas a la investigación sobre los brotes de enfermedades en animales salvajes. Estas recomendaciones están dirigidas a las autoridades nacionales y locales encargadas de la detección temprana de episodios sanitarios.
El informe de situación de la OMSA que abarca el primer trimestre de 2026 detalla los informes excepcionales en todo el mundo. Dos enfermedades dominan ampliamente: la gripe aviar altamente patógena y la peste porcina africana. Estas dos patologías representaron juntas la gran mayoría de los brotes notificados durante este período, afectando a un total de 152 especies salvajes, algunas de las cuales están clasificadas como amenazadas según la Lista Roja de la UICN.
Para profundizar en el conocimiento de las especies afectadas por estos problemas, las fichas dedicadas a los animales en Univers Animaux detallan las características biológicas de numerosos grupos zoológicos.

Especies salvajes amenazadas: más allá de los grandes mamíferos
Los programas de conservación suelen dar protagonismo a los grandes mamíferos: tigres, elefantes, gorilas. La realidad de la biodiversidad amenazada es más amplia y más discreta.
Aves y rapaces bajo presión
Las aves salvajes se encuentran entre los grupos más afectados por las epidemias recientes. La gripe aviar altamente patógena no solo afecta a las granjas: está diezmando colonias enteras de aves marinas y rapaces. Los rapaces ocupan la cima de la cadena alimentaria aviar, lo que los expone a una contaminación por acumulación a través de sus presas.
La pérdida de hábitat natural amplifica el problema. Cuando las zonas húmedas retroceden, las aves migratorias se concentran en superficies reducidas, lo que acelera la transmisión de patógenos.
Insectos y arañas: la biodiversidad invisible
Los insectos representan la mayoría de las especies animales conocidas. Las arañas, aunque menos numerosas en términos de especies, juegan un papel en la regulación de las poblaciones de insectos en la mayoría de los ecosistemas terrestres.
El declive de los insectos polinizadores tiene repercusiones directas en la producción alimentaria y en la diversidad vegetal. Este declive afecta luego a las especies que dependen de estos insectos para su alimentación: aves insectívoras, murciélagos, anfibios.
Animales domésticos: alimentación y salud en el día a día
La relación entre humanos y animales no se limita a la observación de la naturaleza. Los perros y los gatos comparten el día a día de millones de hogares. Su salud depende en gran parte de elecciones concretas en materia de alimentación y seguimiento veterinario.
- La alimentación de un gato adulto debe cubrir sus necesidades de proteínas animales, que son mucho mayores que las de un perro de tamaño comparable, ya que el gato es un carnívoro estricto
- Los perros de gran tamaño tienen necesidades específicas de calcio y fósforo durante su crecimiento, para limitar los riesgos articulares en la edad adulta
- La transición alimentaria (cambio de croquetas o paso a una alimentación húmeda) se realiza de forma gradual durante varios días para evitar trastornos digestivos
El seguimiento veterinario regular sigue siendo el medio más fiable para detectar patologías silenciosas tanto en perros como en gatos. Las enfermedades renales en el gato, por ejemplo, progresan durante mucho tiempo sin síntomas visibles.

Preparación para epidemias animales: anticipar en lugar de reaccionar
La gestión de crisis sanitarias animales está evolucionando. La OMSA promueve ahora una lógica de anticipación, basada en el análisis de riesgos y la implementación de sistemas de alerta temprana, en lugar de una respuesta desencadenada tras la aparición de un brote.
La anticipación se basa en la vigilancia continua de las poblaciones salvajes, combinada con protocolos de declaración rápida entre países. Cuando se detecta un brote de peste porcina africana en jabalíes en una región, las granjas porcinas vecinas pueden ser protegidas antes de que la enfermedad cruce la barrera entre la fauna salvaje y los animales de cría.
Este enfoque requiere una coordinación entre servicios veterinarios, gestores de parques naturales y laboratorios de diagnóstico. Las directrices publicadas por la OMSA en 2026 formalizan esta cadena de responsabilidades, insistiendo en la formación de los actores de campo en la recolección de muestras y en la identificación de signos clínicos en la fauna salvaje.
Lo que esto cambia para la conservación
La vigilancia sanitaria refuerza la protección de las especies amenazadas. Identificar un brote de enfermedad en una población de rapaces o de mamíferos raros permite intervenir antes de que el episodio se vuelva crítico para la supervivencia de la especie.
- Los parques naturales están integrando progresivamente protocolos de vigilancia sanitaria en sus planes de gestión
- Los datos de campo alimentan bases internacionales que permiten detectar tendencias epidemiológicas a escala de continentes enteros
- La colaboración entre países vecinos acelera la detección de enfermedades transfronterizas, especialmente para las especies migratorias
La diversidad animal, ya sea en la fauna salvaje de los parques naturales o en los animales de compañía del día a día, se basa en un equilibrio que las presiones sanitarias y ambientales fragilizan. Proteger las especies animales pasa por una vigilancia coordinada a escala mundial, un seguimiento veterinario riguroso para los animales domésticos y un mejor conocimiento de las interacciones entre especies dentro de cada ecosistema.



